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Guía didáctica para el análisis de los videojuegos:
CIDE/INSTITUTO DE LA MUJER
Se ha elaborado esta Guía didáctica para la investigación desde la práctica, como
complemento del libro “La diferencia sexual en el análisis de los videojuegos”. Su finalidad es ofrecer una serie de actividades, en torno al análisis de los videojue-gos,
que pueden ser incorporadas al currículo de aula en las diferentes áreas, tanto en Primaria como en Secundaria. Existe un consenso generalizado sobre la creencia de que la educación debe permitir
avanzar en la igualdad de los sexos y de que el ámbito escolar es un espacio privilegiado, desde el que tenemos que intervenir para conseguir una sociedad sin discriminaciones, ya que en él podemos planificar y programar consciente e intencionadamente los objetivos educativos. En el marco escolar las chicas y los chicos que actualmente educamos aprenden actitudes y adquieren sistemas de valores que les permiten ejercer su ciudadanía en una sociedad más igualitaria. Por eso es necesario realizar intervenciones específicamente enfocadas a incidir en los valores y actitudes que nuestros alumnos y alumnas están construyendo en su desarrollo vital. No podemos mantenernos al margen del mundo en el que vive el alumnado que puebla
nuestras aulas. Razón por la que debemos no sólo conocer cuáles son sus fuentes de
información, sino también, incorporar su análisis y comprensión en el currículo ordinario que estamos desarrollando para poder ayudarles y orientarles en su comprensión. La investigación y la guía de actividades que aquí se ofrece está, en este sentido, en plena concordancia con los planteamientos de la Ley Orgánica, Integral contra la
Violencia ejercida sobre la Mujer, que afecta al sistema educativo actual introduciendo,
diversas medidas de sensibilización e intervención en el ámbito educativo para “la
formación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales, de la igualdad
entre hombres y mujeres”. Se quiere con esta ley enseñar a las y los adolescentes a
“comprender y respetar la igualdad entre sexos”, así como a “conocer, valorar y respetar
la igualdad de oportunidades de hombres y mujeres”. También se legisla para que queden eliminados en los materiales de enseñanza actuales “los obstáculos que dificultan la plena igualdad entre hombres y mujeres”, por eso se revisarán los materiales educativos en los que ahora hay referencias a textos o figuras que fomentan el desigual valor de hombres y mujeres. Se modificará también la Ley General de Publicidad para terminar con los anuncios vejatorios para las mujeres, o que “atenten contra la dignidad de la persona o vulneren los valores y derechos” constitucionales. La investigación y las conclusiones de la misma, que se presentan en el volumen n.° 5 de esta colección muestran que los contenidos y los valores que transmiten los videojuegos tienen un alto componente sexista, no sólo explícito, sino también implícito. Por lo que creemos necesario introducir el análisis de los mismos, desde una perspectiva no sexista, en el ámbito escolar. Este es el sentido y el objetivo esencial de esta guía. La metodología de trabajo que se propone en esta guía de actividades para el aula se basa en la experimentación, la reflexión y la actuación. El mero conocimiento intelectual de los contenidos de los videojuegos, de los valores que promueven, no llevan un cambio de actitudes. Se necesita analizar cuáles son los mecanismos y las estrategias que generan un tipo de pensamiento, una serie de creencias, para poder cambiarlas. Partimos de aquellas actividades que nos ayudan a “aprender a mirar” los videojuegos
desde una perspectiva crítica, observando cómo las imágenes, los sonidos, los diálogos,
la ambientación, etc., ayudan a construir un determinado enfoque de la realidad,
orientan una mirada concreta sobre los hombres y las mujeres, sobre su función
y su misión en la vida. El siguiente paso es “comprender y analizar” esas imágenes, esos roles, esas intenciones
que se muestran en la acción de los videojuegos. Por eso hemos titulado de esta
forma al segundo bloque de actividades. Supone dar un paso más y adentrarse en un
proceso de “deconstrucción” de los significados aparentes a primera vista. En esta línea de avance se sitúa el tercer bloque de actividades titulado “interpretar
y valorar” en donde se da paso al juicio crítico intencionado del espectador o espectadora que, de una forma activa y cada vez más comprometida, da voz y pone palabra a sus propias interpretaciones sobre la realidad que está analizando y valorando.
Este ejercicio de enjuiciar, de dar juicios de valor, supone una primera práctica comprometida y un primer paso en la reconstrucción de los propios valores, de otros valores alternativos desde la propia reflexión y juicio personal y colectivo. Finalmente, en el último paso, se propone no quedarse en la valoración crítica, sino
transformar la realidad que se nos ofrece si no estamos de acuerdo con ella.
Transformar la realidad, implica transformarse la persona misma en el proceso y
comprometerse definitivamente con la “obra” que se crea.
Por supuesto, todas las actividades que aquí se proponen deben ser trabajadas primero
individualmente, pues la reflexión, el análisis y la construcción personal es un elemento previo imprescindible al enriquecimiento del grupo, pero no puede quedarse
ahí. Si el trabajo no implica su posterior desarrollo grupal (sea en forma de debate,
de construcción colectiva, etc.), no supondrá un auténtico cambio. Pues los valores
y las creencias que construyen nuestra realidad no son elementos individuales de las personas, sino que son construcciones colectivas que conforman la cultura de las
comunidades en las que nos hayamos insertos/as. Por eso es tan importante que la
reflexión, el cambio y el compromiso colectivo sea siempre el referente final de todo
este proceso.
En cada bloque de actividades se plantea la finalidad que se persigue en el mismo, así
como los objetivos, contenidos y criterios de evaluación establecidos en los currículos
oficiales que se pueden tener en cuenta a la hora de desarrollar dichas actividades.
Los objetivos de aprendizaje se proponen en función de los establecidos tanto en el
currículo oficial de la LOGSE como de la LOCE (publicados en el Boletín Oficial del
Estado el 7 febrero 2004), pues muchos de los propuestos por la LOGSE siguen siendo
muy útiles para el aprendizaje de nuestro alumnado. En cuanto a los contenidos,
aunque la LOCE no hace una mención explícita de procedimientos y actitudes, sin
embargo sí los contempla tanto en la formulación de muchos de sus contenidos como
en los criterios de evaluación. Por lo que creemos conveniente explicitarlos en este
caso, dado que la finalidad que se pretende con estas actividades tiene mucho más que
ver con procedimientos y actitudes que con conceptuales exclusivamente.
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