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COEDUCACIÓN
Estrategias

ACTITUDES POSITIVAS PARA EDUCAR EN IGUALDAD DE GÉNERO:

  • Compromiso por el cambio social
  • Dinamismo
  • Motivación
  • Adaptación del lenguaje a los chaval@s
  • Escucha
  • Sensibilización
  • Metodología participativa igualitaria
  • Analizar más lo que está pasando desde la perspectiva de género y aplicarla en el trabajo diario
  • Ser crítica y constructiva para la no discriminación
    Llegarles desde su propia realidad y su propia experiencia (contexto micro y macro)
  • Trabajar sobre la historia, porque no tienen referentes femeninos en la historia
  • Fomento de la reflexión y la actitud crítica
  • Trato desde su responsabilidad y edad concreta.

Probablemente la escuela sea uno de los ámbitos de nuestra sociedad donde las relaciones entre los dos sexos se establecen de manera más igualitaria. Todas las niñas y todos los niños llegan a la educación obligatoria en aparente igualdad de oportunidades.

Es un punto básico la formación del profesorado como propia estrategia, como un proceso que cobra sentido cuando las necesidades de formación se sitúan en el centro de las actuaciones formativas, es decir la formación desde la necesidad. El compromiso profesional del profesorado por mejorar su trabajo es lo que da sentido a la formación. Por eso, la formación a de partir necesariamente de su experiencia porque con ella se ponen de manifiesto sus necesidades de información y de intercambio.

Al mismo tiempo, la sociedad de la que formamos parte continúa asignando distintos roles y consideración a mujeres y varones, de forma más o menos sutil, pero persistente. La escuela no permanece al margen y ha creado el concepto de currículo oculto para explicar la influencia que nuestra propia educación, nuestras vivencias, nuestra forma de estar en el mundo, tiene en los valores que, como profesorado, transmitimos cuando estamos en el aula o en el patio, cuando nos comunicamos con las familias y, también, cuando seleccionamos los contenidos que programamos

Se busca un aprendizaje que parte de la realidad y que ayuda a observarla, comprenderla y actuar desde dentro de ella, con la convicción de que el profesorado forma parte de esa realidad y de que la parte educativa, como práctica social que es. La práctica educativa es una acción que se realiza entre personas y que se basa en las relaciones y éstas son la mejor fuente de aprendizaje.

NO EDUCAMOS EN IGUALDAD CUANDO:

? Perpetuamos roles de lo “femenino” y “masculino”, hay que tener presente que sexo y género no es lo mismo.
Se elabora e introduce el concepto de género como categoría de análisis que permite diferenciar y separar lo biológico, atribuido al sexo, de lo cultural, determinado por el género, "es la definición cultural de la conducta considera apropiada a los sexos en una sociedad y en un momento determinados, "es el carácter construido culturalmente, de lo que cada sociedad considera masculino o femenino". En definitiva, el género y, en consecuencia, las relaciones de género son "construcciones sociales" que varían de unas sociedades a otras y de unos tiempos a otros, y por lo tanto, como tales, susceptibles de modificación, de reinterpretación y de reconstrucción.
? Utilizo lenguaje sexista y por tanto, una parte importante de nuestras aulas queda invisibilizada. Se puede llegar a acuerdos en el centro sobre usos lingüísticos no sexistas. El plural masculino se puede sustituir por el singular colectivo, por ejemplo: la humanidad, la ciudadanía, las personas, el alumnado, el profesorado...
? Cuando no revisamos los materiales escolares como cuentos, juegos de ordenador, programas... que se utilizan en el centro y comprobamos el equilibrio de las imágenes femeninas y masculinas y de las actividades realizadas por hombres y mujeres.
? Cuando no hacemos partícipes a sus familias, para que éstas asuman el protagonismo que les corresponde en evitar los roles estereotipados y para trabajar juntos en conseguir un reparto igualitario de tareas y responsabilidades del alumnado en casa y en el centro.
? Somos permisivos y permisivas con actitudes discriminatorias por razones de sexo y ofensivas que cuestionen la igualdad de los niños y las niñas.
? No estudiamos las figuras femeninas destacadas en la historia, ciencia, arte, etc. junto con los personajes masculinos.
? No promovemos un espíritu crítico en la reflexión sobre juegos de “niños” y juegos de “niñas”, carreras u oficios “femeninas” y carreras u oficios “masculinos”, “tareas femeninas” y “tareas masculinas”, “comportamientos femeninos” y “comportamientos masculinos”, responsabilidades de mujeres y hombres en los ámbitos público y privado...
? Cuando no intervenimos en la resolución de conflictos , dando alternativas a los comportamientos agresivos masculinos y femeninos a través del diálogo.
? Cuando no facilitamos la utilización de los espacios educativos del centro de una manera equitativa: patio de recreo, gimnasio, salas de ordenadores...
? Cuando “permitimos” que se insulten porque los niños juegan a la comba y las niñas juegan al fútbol,,,