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EDUCACIÓN PARA LA PAZ
Concepto

La Educación para la Paz entronca claramente con los valores intrínsecos a la Educación Moral y Cívica, de la que en cierto sentido forma parte, y supone una atención específica a algunos de ellos. Se centra en los valores de solidaridad, tolerancia, respeto a la diversidad, capacidad de diálogo y de participación social. Se basa igualmente en el desarrollo de la autonomía y la autoafirmación individual y colectiva...

El concepto de paz no es meramente la ausencia de guerra, sino que se opone al concepto de violencia, entendida ésta como aquellas situaciones en los que los seres humanos se desenvuelven en unas condiciones que le impiden llegar a realizar todas sus potencialidades.
La Educación para la Paz se fundamenta en dos conceptos básicos: el concepto de paz positiva y la perspectiva creativa del conflicto.

Podemos sintetizar las características de este nuevo concepto de paz o paz positiva:
- La paz es un proceso dinámico y permanente.
- La paz hace referencia a una estructura social de amplia justicia y reducida violencia.
- La paz exige, en consecuencia, la igualdad y reciprocidad en las relaciones e interacciones.
- Afecta a todas las dimensiones de la vida.
- La paz implica y hace referencia a dos conceptos íntimamente ligados entre sí: el desarrollo y los derechos humanos.

El segundo concepto en que se apoya Educación para la Paz es el de conflicto. Habitualmente conflicto se presenta como sinónimo de desgracia y, por consiguiente, como algo no deseable. Incluso en ocasiones se asocia el conflicto a la violencia, confundiendo determinadas respuestas a un conflicto con su propia naturaleza. El conflicto hemos de entenderlo como un proceso natural y consustancial a la existencia humana.

Podemos sintetizar la idea de conflicto en:
- Un fenómeno de incompatibilidad entre personas o entre grupos, o entre aquéllas y éstos, mediante el cual se afirman o perciben intereses, valores y /o aspiraciones contrarias.
- Los elementos que intervienen en un conflicto son básicamente tres: las personas, el proceso y el problema.
- Es necesario diferenciar entre la propia existencia del conflicto, con algunas formas no positivas de resolución. Es decir, la violencia no es más que uno de los medios para afrontar un conflicto.
- Es necesario diferenciar entre la agresión y otras conductas violentas de la agresividad o combatividad. La agresividad forma parte del comportamiento humano, no es negativa en sí misma, sino necesaria para la autoafirmación, física y psíquica del individuo. La agresividad no deriva inevitablemente en violencia.

De todo lo expuesto, hemos de entender Educación para la Paz como un proceso educativo, continuo y permanente, fundamentado en los dos conceptos definidores, el concepto de paz positiva y la perspectiva creativa de conflicto, y que a través de la aplicación de métodos problematizantes pretende desarrollar un nuevo tipo de cultura, la cultura de la paz, que ayude a las personas a desvelar críticamente la realidad, compleja y conflictiva, para poder situarse ante ella y actuar en consecuencia.

De esta definición, así como de las características de los dos conceptos en los que se fundamenta, se pueden deducir los siguientes principios educativos:
- Educar para la Paz es una forma particular de educación en valores. Educar para la paz supone educar desde y para unos determinados valores; valores tales como la justicia, la cooperación, la solidaridad, el desarrollo de la autonomía personal y la toma de decisiones, … al mismo tiempo que se cuestionan aquellos que son antitéticos a la cultura de la paz, como son la discriminación, la intolerancia, el etnocentrismo, la obediencia ciega, la indiferencia e insolidaridad, el conformismo, etc.
- Educar para la Paz es una educación para la acción. Presupone una invitación para la acción comenzando por nuestros comportamientos y actitudes como educadores, sabiendo que cuanto más corta sea la distancia entre lo que decimos y lo que hacemos, más eficaz será nuestra labor.
- Desde el punto de vista pedagógico, esta acción debe entenderse continuamente en la relación que debe existir entre el microcosmos escolar y el macronivel de las estructuras sociales.
- Educar para la Paz, pretende recuperar la idea de paz positiva para el conjunto de los ciudadanos y en todas las esferas de relación humana. Desde esta perspectiva, y en el ámbito escolar, la Educación para la Paz comienza en el micronivel más cercano, el aula, su organización e interacciones que en la misma se producen. Esto significa:
- Construir y potenciar unas relaciones de paz entre los actores del proceso de enseñanza y aprendizaje.
- La organización democrática del aula, fomentando la utilización de estructuras didácticas que impliquen la participación del alumnado en el “qué” y en el “cómo” de lo que se va a estudiar, en la cogestión de la vida de aquélla y en la resolución no violenta de los conflictos que en la misma se produzcan.
- Desde el punto de vista metodológico, se potencia el uso de métodos problematizantes, basados en el aprendizaje por la experiencia, siempre que ello sea posible. Se postula la utilización del denominado método socioafectivo. Este método se desarrolla en tres fases: vivencia de una experiencia, descripción y análisis de la misma, contrastar e inferir la experiencia vivida a la vida real.
- Desde el punto de vista didáctico, Educar para la Paz, se traduce en los siguientes objetivos:
Fomento de la autoafirmación.
Desarrollo de la confianza en uno mismo y en los demás.
Refuerzo del sentimiento grupal y de comunidad.
Desarrollo de las capacidades de toma de decisiones y de resolución no violenta de los conflictos.
Refuerzo de la capacidad de análisis, síntesis e inducción.
Desarrollo de conductas pro - sociales.

De todo lo expuesto hasta el momento, podemos deducir que los componentes de la Educación para la Paz son los siguientes:
a) Educación para la comprensión internacional. Los dos bloques de contenidos básicos son: la enseñanza de otras culturas y países, y el estudio de los problemas mundiales.
b) Educación para los derechos humanos. Se fundamenta en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, su historia, su articulado, los diferentes tipos de derechos, su práctica, sus violaciones, …
c) Educación mundialista y multicultural. Se fundamenta en la necesidad de formar una identidad universal desde el respeto y afirmación de la diferencia, de etnias y culturas.
d) Educación para el desarme. Se fundamenta en el estudio del desarme y el militarismo, desmitificando lo que se denomina la cultura de las armas.
e) Educación para el desarrollo. Se fundamenta en el cultivo de la “ternura de los pueblos”, la solidaridad a través del estudio y valoración de los desequilibrios socioculturales y económicos dentro y entre estados, haciendo especial hincapié en la situación del denominado Tercer Mundo.
f) Educación para el conflicto. Se fundamenta en tres pilares básicos: el estudio y formas de afrontar los conflictos y escoger una posición ante los mismos; el desarrollo de una cierta competencia para intervenir en su regulación / resolución de forma positiva; la crítica al conformismo, la obediencia y la pasividad.